January 13, 2017

[sic] II



Efectivamente: sus palabras se perdieron en el aire,
como los cohetes de verbena y los juramentos de amor...
y abatida su grandeza, se había dejado deslizar hacia los
escombros de los tendidos.



Sin el dolor no hay nada. El dolor lo es todo.
El dolor nos circunda. El es la vida y solo por él se vive y puede vivirse. 
Dolor de vivir. 
Dolor de morir. 
Dolor de obedecer.
Dolor de ser grande y poderoso.
Dolor de ser pequeño y humilde.
Dolor de haber hecho lo que se hizo. 
Dolor de no haber hecho lo que se hubiera querido hacer...
Dolor del deseo incumplido. 
Dolor, aún más terrible y angustioso, del deseo satisfecho...
Por todas partes... dolor, dolor. Dolor... Afortunadamente... Afortunadamente, sí.
Pues, ¿cómo sería de tediosa, de insípida, de vacua, de inane nuestra vida sin el dolor? 
Gracias al dolor, que aísla al que sufre dentro de sí propio, surge la meditación, la invención, la creación. Gracias al dolor se salva el alma de caer en una continua, estúpida e inútil frivolidad. 
En lo que se ansía hay dolor. 
En lo que se ambiciona también hay dolor. 
El dolor mueve, agita, arrastra. 
El dolor impulsa: toda espuela es dolorosa.




__self__ name(" w32lovesan");

January 09, 2017

Take your hand and walk away.

                                                                                                                 Worker bees can leave
                                                                                                                     Even drones can fly away 
                                                                                                                         The queen is their slave     

And if you go, I wanna go with you.
And if you die, I wanna die with you.



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November 18, 2016

Del ayer...

Ayer pasó el pasado con su historia
y su deshilachada incertidumbre,
con su huella de espanto y de reproche

fue haciendo del dolor una costumbre,
sembrando de fracasos tu memoria
y dejándote a solas con la noche.


Recuerdo que cada año escribía lo mismo en la carta...
"Por favor, por favor, por favor quiero el camper de Barbie"
"Este año si me porté bien, por favor traigan el camper de Barbie" 
"Este año no quiero ningún otro juguete, solo el camper de Barbie"

Así fueron los primeros años de escuela... hasta que fui perdiendo la emoción de siquiera ver el comercial.
Pasó el tiempo y llegó el día en el que me revelaron el gran secreto y me explicaron el procedimiento operativo de los regalos... no era una cuestión monetaria, ahora que lo pienso, se gastaban hasta 3 veces más de lo que valía el camper en aquellos días. 

Lo deseaba tanto... me imaginaba los diálogos que tendrían las muñecas cuando "fueran de paseo"... ya había elegido a las que se subirían y las cosas que llevarían.

Cuando se es pequeño, la relatividad del tiempo hace que transcurra una eternidad entre enero y enero. Yo esperaba pacientemente, escribía la carta con la letra más bonita que podía, le dibujaba cosas, ponía las mayúsculas con rojo, boleaba muy bien los zapatos... vaya, me esforzaba, le dedicaba varios días, porque en la escuela aprendí que si uno se esmera en su tarea y la presentación es impecable (aunque ahora sé, que la definición de impecable depende directamente del criterio de quien evalúa), uno puede sacar 10 y salir en el cuadro de honor y cargar el trapo ese de tres colores en el show de los lunes por la mañana...
Y con todo eso... el camper no llegaba, y yo pensaba que tal vez el siguiente año... o el siguiente... o el siguiente... 

Hasta que entendí que no llegaría. 

Cuando me dijeron como funcionaba, explicaron también que un beneficio de saber la verdad, es que podía ir a elegir los regalos y pedir lo que yo quisiera... pero ya no estaba emocionada por aquel artículo. Llegaría el siguiente enero, sin duda alguna me pondría a jugar con él, sin duda alguna le iba a dar el uso que a todos los otros juguetes. El camper cumpliría su lúdico propósito. Las muñecas elegidas subirían con sus respectivos equipajes. Pero dejó de haber esmero en la carta, ya no había inquietud por los comerciales... algo se apagó. 




__self__ name(" w32lovesan");

October 14, 2016

Could it be...?



Soñé de nuevo...
No sé si contigo o con la idea que tenía de ti... o con la idea que tenía de mi.


__self__ name(" w32lovesan");

August 15, 2016

Do I?



Recuerdo las burbujas... el aroma, el sonido, 
la espuma rosa yéndose por el drenaje... la botella fría.
Recuerdo las burbujas, la infinita tristeza, las lágrimas ahogando las palabras... 
y las ganas de desaparecer.



I made you laugh, I made you cry, I made you open up your eyes.
Didn't I?
I helped you open out your wings, your legs, and many other things.
Didn't I?
Am I the greatest bastard that you know? The only one who let you go?
The one you hurt so much you cannot bear?
Well, we were good, when we were good, when we were not misunderstood.
You helped me love, you helped me live, you helped me learn how to forgive.
Didn't you?
I wish that I could say the same, but when you left, you left the blame.
Didn't you?
Am I the greatest bastard that you met? The only one you can't forget?
Am I the one your truth's been waiting for?
Or am I just dreaming once again? Some dreams are better when they end.
Some make it, mistake it, some force and some will fake it.
I never meant to let you down, some fret it, forget it, some ruin and some regret it.
We learn to wag and tuck our tails, we learn to win and then to fail.
Didn't we?
We learn that lovers love to sing, and that losers love to cling.
Didn't we?
Am I the greatest bastard that you know? When will we learn to let this go?
We fought so much, we've broken all the charm.
But letting go is not the same as pushing someone else away.
So please don't let on, you don't know me, please don't let on,
I'm not here, please don't let on, you don't love me...
'Cause I know you do... I know...
__self__ name(" w32lovesan");